Somos una generación de niñas, adolescentes y mujeres que no podrán volver a ver a un grupo de hombres con los mismos ojos, al menos durante un largo periodo de tiempo.
Somos una generación de niñas, adolescentes y mujeres a las que se le pondrá la piel de gallina y evitará encontrarse con un grupo de hombres en una calle solitaria o altas horas de la noche.
Desde el trabajo veo grupos de hombres paseando, de vacaciones, comprando regalos... Y pienso ¿De qué hablarán en su grupo de WhatsApp? ¿Cuáles serán sus pensamientos sobre el trato hacia las mujeres? ¿Se les habrá pasado por la cabeza hacer lo que otros ya han hecho?
Somos una generación marcada por una máxima violación de los límites interpersonales, una generación atemorizada por los hombres en grupo.
Resaltar que obviamente todo esto es una generación y que todas sabemos que no todos los hombres son así, pero simplemente me parecía necesario hacer explícito cómo nuestra generación se ha visto contaminada por una serie de sucesos que nunca deberían haber ocurrido, una serie de sucesos fruto de una ausencia de educación en el respeto y a la integridad, en este caso, hacia el sexo femenino. Se trata además de una serie de sucesos que ensalzan un (mal)poder masculino en forma de fuerzas desiguales, el grupo y la presa.
Se hace necesaria más que nunca la educación sexual y esto ha de ser apreciado y promovido por todxs.
Comentarios
Publicar un comentario