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No me puedo quejar, porque destruyo "el flow" de energías positivas


Bienvenidxs a mi nueva entrada. Hoy me gustaría hablar de un fenómeno que aunque no muy relacionado con la sexología sí que lo está con la psicología.

Algunas personas se habrán percatado del gran auge de temáticas y/o corrientes que ensalzan las energías positivas como: "piensa en positivo", "quédate con el lado bueno de las cosas" y demás. Por supuesto que tener una tendencia hacia quedarnos con lo bueno y no obsesionarnos con lo negativo es totalmente terapéutico. Pero nunca debemos olvidar que todos tenemos días malos. Así como que todos sabemos que no es sano reprimir nuestros pensamientos negativos, nuestro enfado o nuestras preocupaciones y mucho menos si la finalidad es "atraer energías positivas".

Seamos personas coherentes ante todo, en el término medio está la virtud. Es humano quejarse, es más, te animo a que te quejes, pero con mesura. Se ha de partir de que canalizar nuestro enfado y nuestras "energías negativas" es necesario para tener una actitud positiva.

Quiero que sepas que desahogarte con una persona de confianza sobre lo mala que es la profesora o lo quisquilloso que es el jefe, es necesario, y el "universo" no se va a enfadar con nosotros si lo hacemos.

Hay días donde lo que queremos es quejarnos, criticar y maldecir y tenemos derecho a ello e insisto, jamás debemos confundir desahogarnos con "atraer energías negativas". Sería problemático si todos los días tuviésemos este modus operandi, pero por un día de vez en cuando no pasa nada.

Tenemos que ser conscientes del daño psicológico que nos hacemos guardando todos nuestros pensamientos negativos para no romper "el flow de energías positivas" y de como esto en cierta parte empobrece nuestras relaciones de amistad, a todo el mundo le contamos nuestras cosas buenas, pero no a todos nuestras preocupaciones.

Hay demasiadas formas de "atraer energías positivas", pero reprimir realidades no es una de ellas.




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